Todos los días nos matamos haciendo cosas de las que
pensamos que nos harán felices en algún día, otro día, otro mes, pero nunca en
el ahora. En el ahora sólo hay “engañitos” o “lujitos” pero cuando los decimos parecieran
que no lo haremos nunca más, que “fue un derroche”. En el pasado están todos esos
momentos llenos de gracias o desgracias que al recordarlos parecían que no los
valoramos lo demasiado en su tiempo pero ahora si. En cambio, yo tengo toda la
disposición de disfrutar el sufrir como también el amar, querer, odiar, llorar,
reír… aunque a veces me cuesta demasiado creer ese cuento que te acabo de
contar. Lo anterior que nombré no es tan importante si no tengo con quien y
quien me haga sentir eso y, sería más intranscendente, si no fuera alguien con
tus mismas cualidades, tú. ¿Ves? No es tan cliché cuando te digo que eres parte
de mis sentires, que para mí, es más importante que solamente amar. A ti te
digo, Motita.