15/5/12

P.D.



Hoy nuevamente he recordado lo que no debía recordar.
Ver su cara en mi mente me ha de mucho pesar,
En lo más profundo de mi alma y si de eso quiero hablar,
Recordaré pequeñas revoluciones que no quiero olvidar.

Un día te dije “vuela” con una mascara insensible,
Nunca viste mi rostro, nunca viste mi pena.
Un día te dije vuela y tiñe tus colores a tonos más claros
Pero en tan poco tiempo solo veo que te haz marchitado.

No te quiero ver así mujercilla
No quiero la incógnita de que haz de llorar
Quiero que con el tiempo sonrías
Por lo buenos momento que tuvimos que pasar.

Siempre fuiste la más importante, la mariposa más bella
La que quería que volara alto, no quería que tuviera más pena.
Ya no doy más la lata y con esto termino
Que valores lo bonito y lo feo en lo que resta de tu camino.



P.D: en mi alma siempre haz de estar y tú sabes que no me gusta ser tan cursi, de hecho lo digo de una forma a lo que sería lo más cercano a lo que no puedo explicar.

Él



Te recuerdo todos los días, aunque no lo creas.
Todos los días grises, todas las tardes bellas.
Ser escéptico en la vida es tan putamente injusto
No saber que es de ti, sinceramente, es lo que más sufro.

El silencio me hace recordar lo libre que eras
Lo susceptible y lo sumiso y toda esa retórica bella.
Es injusto no hablar de ti, es injusto, tan putamente injusto
Disculpa juditas quizás no merecías un poema tan pobre pero son palabras sinceras


En este momento saco de mi pecho y hablo con el corazón en la mano
Y me pregunto ¿quién mierda ha sentido lo que es fallarle a un hermano?
O fallarle a un amigo, o algún ser querido.
Fallarle al judas, ese pequeño gran chico

Tus recuerdos son cruces que cargaré con honor
Tu recuerdo juditas es el que me hace sentir de lo peor
Discúlpame si no fui lo demasiado competente
Disculpa amigo mío. Te amo y estarás siempre en mi mente.

7/5/12

Los olvidados que despreciarás



Llego a mirarlos y siento su tristeza
grabada en su cara por su pobreza y su miseria.
Entre su comportamiento violento
piden a llantos un poco de preocupación.
Piñera dará más becas ¿y los de básica? Seguirán…
Igual como los 30 años que han pasado ya.

Te invito a visitarlos pero no cuando te toque
reelección. Ganar votos así es fácil hoy.
Y vuelvo y nada cambia. Sus tristes vidas seguirán
Y toda su pena y frustración estallará


Condenados a delincuentes, drogadictos y un sueldo mínimo
¿Eso es digno? ¿Te gustaría vivirlo?

El fracaso del sistema educacional es culpa de presidentes
Ministros, Diputados, Senadores… ¡negligentes!

Mira a través de su mirada ¿Sientes gritar su alma?
Mira su cara de resignados. La violencia es su único aliado.
El fracaso del sistema capitalista son ellos…
Los que dios no amó. Los que a Piñera, Frei y Lagos ¡nunca les importó!


Lo peor del amor (Joaquín Sabina)


Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.


Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

6/5/12

Otoño



Ese día iba ser como los demás: iba a llegar a mi departamento, me cocinaría el almuerzo y estaría aburrido en la soledad de mi pieza. Mientras tanto bajaba en el bus de la universidad pensaba “¿esto quiero de mi?, ¿de mi vida?” de pronto dejé de pensar. Me bajé en el paradero y como por inercia tomaría la micro hacia mi casa. Ese día dije “¡No!”. Salí de ahí, caminé hacia otro lado y sentí como las miradas punzantes de la gente me clavaban. Ese día no sería como los demás.

Tocó la coincidencia que jugaba el athletic club vs el sporting de Lisboa por la semifinal de ida de la UEL y busqué un lugar. En el camino obligué a mi mente a poner un piano como música de fondo, ese día no sería como los demás y debía ser lo más abstracto posible. Sin arrepentimientos, sin reproches, sin nada. Ese día definitivamente no sería como los demás.

Entré al bar donde trasmitirían el partido, pagué el consumo mínimo (que por cierto era una cerveza de litro) y la bebí  mientras transcurría el cotejo.

Al término del partido iba perdiendo el athletic 2 a 1, y aunque estaba triste por eso, no me importaba tanto, ese día debía ser excepcional, lo más estúpido y hermoso posible.

Después de eso fui y me senté cerca del marga-marga a esperar no sé qué cosa. Miraba mi alrededor, las aves, las palomas, las gaviotas y una mina que hacía malabares (que estaba bien buena te diré). El día estaba acabando y realmente quería que fuera eterno. 

Ese día fue increíble y ¿los días anteriores? ¡A la mierda! Mi relación complicada conmigo mismo no me volvería a complicar. Al menos por un tiempo.

¡Nunca más!


No sé cuándo ni cómo comenzó todo esto, tampoco sé cuando terminó. Pero de que se usaron armas, se usaron.

No sé en que momento perdí, si estaba tan seguro de haber ganado. Me vuelvo a preguntar ¿en qué momento perdí?

En mis retrospecciones de la noche es cuando más evalúo los daños y fueron tantos años, las batallas sucesivas, la sangre derramada que nunca volverá a su lugar. Quizás en algún tiempo sólo asista los a duelos de mis soldados.

Es tan triste hacer un catastro de una guerra que supuestamente ganaste, ver en aquella evaluación que no habrán más caminatas por París ni bailes de tango en la cocina.

Es tan triste saber que el vino tinto que derramaste en mi pecho fue con indiferencia (“sin querer”)...preferiría rendirme después de haber ganado, Ponerme un bozal de hierro y mirar al frente como si hubieran embargado...

...¡Pero no! ¡Nunca más!