¿Y si es mi destino la pena que nace de la incertidumbre?
¿Y si el amigo no perdona las faltas sin querer?
¿y si el las palabras vestidas de seda se destiñen en
color?
Falta agua para el fuego que me está quemando por dentro.
Las noches que me quedan, son todas para pensar…
Los fantasmas de la culpa me querrán marchitar.
Y los días más nublados, se anidaron sobre mi pelo.
vidrios sucios y rotos me cortaran… ya no hay consuelo.
Amigo querido amigo, los recuerdos más vanales aún están;
Los cuerpos de colores oscuros son sabores que no volarán.
Teñirán el camino del destino del compás de las notas,
Teñirán roja mis ojos de hipócrita y cristalina la
lágrima que no merezco usar.
Te recuerdo judas, te recuerdo como el desdichado al
desdichar.
Te recuerdo judas, y siento las espinas que nunca me
dejaran de clavar.
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